La salud de sus pies

febrero 7, 2018

Los pies son una de las zonas más olvidadas a la hora de los cuidados de belleza. Quienes los obligan a entrar en calzados incómodos, estrechos, sin arco, o con tacos altos, finos o plataformas tienen serios riesgos de problemas de columna y mala postura. Afortunadamente, los pies han sido reivindicados por las terapias naturales como la Reflexología y la Aromaterapia. En los pies existen puntos reflejos que afectan a todas las áreas y órganos del cuerpo. Por eso, tenemos que cuidarlos como cualquier otra parte de nuestro cuerpo. Te presentamos cuatro opciones para un tratamiento de pies completo.

BAÑO DE PIES

Este método tan tradicional de bienestar y sanación sigue siendo uno de los más efectivos. El baño puede ser de sales, de aceites esenciales o de hierbas. Hierva y aplique hojas de tupinambó sobre las plantas de los pies durante 8 días. Ésto, junto con los pasos siguientes, ayudará a ablandar las durezas plantares. Pasos a seguir:

El baño de sales consiste en colocar un puñado y medio de sales marinas en agua tibia, disolverlas con la mano y agregar unas gotas de tintura de tomillo o enebro. El baño con aceites esenciales es relajante y ayuda a aliviar los pies luego de un día de duro trabajo.

Elija uno o varios aceites de los siguientes, y no exceda las cuatro gotas en total por baño: lavanda, mejorana, romero, tomillo, menta, manzanilla, neroli, bergamota. El baño de hierbas consiste en la preparación previa y reducción durante 15 minutos de media taza de la hierba elegida (y seca) en un litro de agua. Puede tratarse de menta, lavanda, manzanilla o romero si se busca relajación; de flores de caléndula si se busca aprovechar su acción cicatrizante. La agrimonia es sumamente eficaz cuando hay cansancio en los pies debido a la excesiva caminata. Nota: agregar rodajas de limón a cualquiera de las hierbas antes mencionadas, brindará una sensación muy placentera.

Luego del baño, hay que secar muy bien los pies, especialmente entre los dedos. La humedad en esa zona puede producir hongos y bacterias.

EXFOLIACIÓN

Para preparar un exfoliante sencillo, mezcle dos cucharadas de miel sólida en un cuarto de taza de aceite de oliva o tres cucharadas de azúcar en el jugo de un limón. Estas preparaciones no pueden conservarse más de dos días en la heladera, por lo que se recomienda hacer la cantidad que se vaya a utilizar.

Luego de preparado cualquiera de los exfoliantes, aplíquelo sobre las zonas donde hay más durezas y haga un masaje enérgico y en círculos. Para retirar el excedente, recurra una vez más al agua tibia y a un cuidadoso secado.

ELIMINACIÓN DE DUREZAS

Hierva y aplique hojas de tupinambó sobre las plantas de los pies durante 8 días. Esto, junto con los pasos siguientes, ayudará a ablandar las durezas plantares.

Entonces: con la ayuda de la piedra pómez, deberán rasparse las callosidades alrededor de las uñas y las durezas en talones y plantas de los pies. También puede usar una lima pala o alicates especiales, siempre con sumo cuidado. Continúe con el limado de las uñas. Dé forma ligeramente cuadrada a las uñas con lima de cartón. Si prefiere cortarlas, intente mantener la forma cuadrada para evitar que al crecer los bordes se claven en la piel. Con ayuda de un palito de naranjo, empuje las cutículas hacia adentro. Para terminar el tratamiento de uñas, aplique crema en las uñas y alrededor de la cutícula. Espere cinco minutos, retire, cepille las uñas y proceda a la humectación de todo el pie.

HIDRATACIÓN Y TRATAMIENTO DE ZONAS AGRIETADAS

Para el tratamiento de las pieles agrietadas, nada mejor que la tintura o bálsamo de benjuí, el aceite de caléndula y lavanda. Para los pies aún cansados, enriquezca la crema con tintura de árnica. Estos ingredientes se incorporan a las preparaciones que se detallan a continuación.

Crema humectante:

  • 40 gramos de aceite de almendras.
  • 10 gramos de cera de abejas.
  • 40 gramos de agua de rosas, azahar o destilada.
  • 10 gotas del aceite esencial de su elección.

Preparación y aplicación:

Lleve a baño de María los ingredientes a excepción de los aceites esenciales; retire una vez diluida la cera de abejas. Mezcle a mano o con batidora eléctrica, deje enfriar e incorpore el aceite esencial y la tintura de árnica (opcional).