¿Cómo ver siempre el vaso lleno?

diciembre 4, 2017

¿Cuántas veces te cuesta reconocer todo lo bueno que haces, que tienes o que eres? Si una persona repara en cuánto espacio le da al vaso vacío y cuánto al lleno, descubrirá que se ha pasado horas hablando de lo que falta, de lo que no salió bien, de las diferencias que tiene con su pareja –la mitad vacía- pero que cuando hace foco en el lado lleno, encuentra tesoros incalculables.

Esto no significa ignorar los errores o las carencias, hay que admitirlos y observar con qué emociones están relacionados.

Estas son algunas reflexiones para hacer a diario y ver la parte positiva de la vida sin olvidar la realidad.

 -El vaso lleno es todo lo que me reconozco haber realizado. Lo que transité.

-Mis logros me llenan de orgullo y felicidad.

-Mis no logros son los nuevos aprendizajes. La frustración la vivo e inmediatamente la transformo en “Capital Propio”, en aprendizaje.

-El vaso vacío son mis diálogos internos de no posibilidad.

 -El vaso lleno son mis pensamientos abiertos a lo nuevo, a lo desconocido; con la firme convicción de que lo lograré y que si no… llenaré el vaso con los aprendizajes.

-El vaso vacío se puede convertir en mi desafío; me puede mostrar cosas que quiero alcanzar.

-¿Qué es lo vacío en mi vida? ¿El amor? Entonces trabajaré para eso. ¿Es el respeto (conmigo o hacia el otro)? Entonces trabajaré para eso.

– Cada mañana me levanto y agradezco y me agradezco.

Verás cómo en poco tiempo cambia tu perspectiva sobre la vida.