Animales que pueden curarnos

febrero 9, 2018

No sólo las mascotas son aliadas y compañeras en muchas circunstancias. También hay otros “animales de terapia” que cumplen con la misión de salvar vidas o ayudar a que ésta sea mucho más placentera y saludable. Los animales que más se utilizan en los tratamientos son:

Perros: El amigo fiel

Con los perros se aprende la fidelidad, la honestidad y la defensa del territorio, así como el amor incondicional que profesan hacia sus dueños.

Los perros de terapia brindan un afecto incondicional, que da sensación de bienestar. “El proceso de cuidar a otros, de criar, tocar, abrazar, proteger, alimentar y guiar, evoca los mismos sentimientos y reacciones fisiológicas que recibir cuidados”, según Delta Society. “En fin, cuando cuidamos a otros sentimos como si nos estuvieran cuidando. Por eso los amos están tan seguros de que sus animales domésticos les dan muchísimo amor”.

También pueden ayudar en las terapias psicológicas porque son grandes desenmascaradores: los caninos son capaces de detectar cuándo una persona tiene la adrenalina elevada o está temerosa por algo. Generalmente se los suele emplear en problemas emocionales, duelos, bloqueos, obsesiones, separaciones, etc.

Cuando el perro está presente en la misma habitación, el proceso terapéutico se produce más rápidamente, la ansiedad se reduce, algo que se comprueba al medir el ritmo cardiaco y la tensión arterial.

Fomentan el sentido del humor y se eliminan los mecanismos defensivos de ocultación como la agresividad, el miedo, la rabia o la tristeza.

La terapia con perros se utiliza para procesos de recuperación sensorial y de conexión con el medio (socialización, capacidad de atención, concentración y comunicación).

También son útiles en niños con rasgos autistas o trastornos de comportamiento.

Con los perros se logra una vinculación afectiva fuerte que les permite, por medio del juego, la lúdica y las caricias, fortalecer el área motora (coordinación, movilidad) y las habilidades cognitivas de los más pequeños.

Gatos: la armonía del hogar

Hay estudios suficientes para afirmar que tener un gato es beneficioso para la salud.

El amigable contacto con el felino reduce el estrés en sus dueños, se distienden y se tranquilizan.

Se ha verificado también que personas con problemas psicológicos mejoraban al tener la compañía de un gato.

De los gatos se aprende la relajación, así como la independencia y el estar alerta aunque se esté tranquilo.

Caballos: Terapia a todo galope

La terapia con caballos se ha definido según el “National Center for Equine Facilitated Therapy” de EE.UU., como una forma especializada de terapia física que utiliza equinos en el tratamiento de desórdenes del movimiento asociados con patologías neurológicas y neuromusculares, tales como parálisis cerebral, accidentes vasculares en el cerebro, esclerosis múltiple y traumatismos cerebrales.

Los objetivos radican en la normalización del tono muscular y reforzamiento de la musculatura postural, incrementando la habilidad para el desarrollo de las actividades funcionales cotidianas.

Así mismo y debido a la incondicional entrega del caballo, la experiencia se convierte en un gran factor motivacional para el paciente.

Con la equitación se busca la rehabilitación de músculos, la recuperación o mejoramiento del equilibrio y el desarrollo de la autoestima.

Por el efecto motivacional y de socialización que tienen los caballos sobre los pacientes, son indicados para niños autistas y con discapacidad mental.

Delfines: Chapuzón terapéutico

De ellos, se aprende su sentido lúdico de la vida y a compartir juegos, al mismo tiempo que la persona entra en una completa relajación cuando comparte un espacio con estos animales.

Según investigaciones son muy buenos terapeutas para niños discapacitados, ancianos y todas las personas que aprecien jugar con ellos.

La terapia con delfines se utiliza para relajación, motivación y socialización, lo que facilita la fisioterapia. Por eso, está dirigida a personas con autismo, retraso mental, retraso psicomotor e hipotonía muscular, entre otras.

También se emplea para incrementar la atención de los niños y para estimular procesos de concentración.

El propósito general de la delfinoterapia es motivacional, aunque se pueden lograr otros objetivos relacionados al lenguaje, motricidad y pensamiento conceptual. Por ejemplo, después de estar en contacto con ellos se ha observado una mayor sincronicidad entre los hemisferios cerebrales, además de un mayor grado de ondas cerebrales lentas. Esta situación activa el sistema inmune y auto regula los procesos corporales.

Peces: Usos pasivos de las mascotas

Los peces de un acuarios o una pecera ubicada en la sala de espera de médicos o dentistas, lugares de trabajo u hogares producen una sensación de bienestar y relax.

En estos casos, los pacientes no tocan a los animales pero se ven beneficiados tan solo por su presencia.

Si se tienen en casa, son fáciles de cuidar.

Las aves – compañeros alegres y curiosos

Los pájaros pueden traer alegría a cualquier hogar, gracias a su hermoso cantar. Además, son animales de gran sensibilidad.

Por otro lado, recientemente ha surgido en Estados Unidos la terapia con aves de corral, especialmente destinada a los ancianos que nacieron y crecieron en granjas, por lo que cargar una de estas aves puede ayudarles a tener buenos recuerdos. Además, las gallinas son buenos animales de compañía dado que son nobles y no agresivas.